Cúter: hoja recta vs cuchilla trapezoidal
Por más bueno que sea el acero, toda hoja se desafila con el uso. Aunque nada impide aguzar la punta de un cúter en una piedra de afilar, dar filo con el asperón es cosa más de cocina que de oficina. Consciente de ello, Olfa, inventora del cúter, diseñó la cuchilla recta segmentable.
La mayor ventaja de los segmentos tronzables es renovar el filo del cúter a medida que se gasta. Para partirlos, resulta de gran ayuda el tronzacuchillas, una pieza incluida en la base de muchos cúteres. Se alarga así la vida útil de la cuchilla hasta que, finalmente, segmento a segmento, la hoja queda inservible por ser corta.
¿Pero cuál es el propósito de la cuchilla trapezoidal?
La hoja en forma de trapecio no tiene segmentos y es más corta que la recta. Esta cuchilla se sustituye cuando se desafila; no obstante, puesto que tiene dos puntas, es posbile voltearla antes de desecharla para gastar el segundo filo.
La cuchilla trapecio es más gruesa, luego también más resistente. Es por ello más segura para cortar materiales difíciles, ya que el riesgo de partirse al cortar es menor.
De hecho, este es justamente el inconveniente de las hojas rectas: se pueden romper si se saca mucho largo de cuchilla y se flexiona en exceso.
Así pues, elige hoja recta o trapezoidal según el material que vayas a cortar. Pero no olvides proteger tus ojos con gafas de seguridad, especialmente al cortar materiales duros o frágiles que puedan proyectar partículas hacia la cara.
