¿Qué son las chuletas de típex?
¿Quien no conoce las chuletas de típex? Se trata de un mítico truco usado por vagos para aprobar sin estudiar. Esta técnica de copia se basa en dar el cambiazo a la etiqueta original del típex por una con las fórmulas y el texto preciso para aprobar el examen.
Para fabricar la chuleta de típex, el haragán, gandul e incurable alumno quita con sumo cuidado la etiqueta. Acto seguido la escanea, la modifica y la imprime de nuevo. Por último pega el texto chuleteado sobre las indicaciones de uso o las medidas de seguridad del líquido corrector.
Sobra decirlo, es vital que el color de fondo del texto y la tipografía coincidan con las del bote de típex. El inofensivo frasco pasa así desapercibido ante el profesor.
¿Y no supone todo esto demasiado trabajo? En efecto, la chuleta de típex es una oda a la cultura del esfuerzo. Pero ahí está Internet para echar un cable al estudiante más vago. Hoy sobran páginas web desde las que descargar plantillas para chuletas.
Ahora bien, ¿son eficaces las chuletas de típex? Para algunos zanguangos es un método eficaz, otros han llegado por su cuenta y riesgo a la misma conclusión que Homer Simpson: «Si cuesta trabajo hacerlo es que no merece la pena».
Por otra parte, el zángano en cuestión puede optar también por tirar del bolí de las chuletas: el célebre Pilot G-TEC-C4, cuyo finísimo trazo de escritura permite escribir mucho en un muy poco espacio.
