Ceras de colores para niños
Indispensables en colegios y hogares, las ceras pueden ser redondas y triangulares, de colores básicos o acuarelables. Con ellas se puede pintar, dibujar y colorear viñetas como alternativa a los lápices de colores, plastidecor, rotuladores escolares...
Características. Las ceras escolares son barras cortas y blandas con textura algo grasa y pigmentos de color intensos. Son la mitad de largos que un lápiz de madera estándar. Esto se debe a su naturaleza blanda: se partirían si fueran más largas.

Formatos. Puedes comprar pinturas de cera en estuche monocolor o en tonos surtidos. Las ceras de colores sueltos individuales sirven para sustituir los colores agotados en los estuches con barras surtidas. Aunque depende de la marca, es común que en la caja vengan 6, 12, 18 o 24 barritas.
Forma. Las ceras escolares cilíndricas son las más baratas y comunes. Las ceras triangulares son más ergonómica y están indicadas para niños pequeños y bebés. Fomentan la sujeción correcta de la cera y son idóneas para iniciar a los niños al mundo artístico (pintar y colorear dibujos en general, libros de ilustraciones, etc.).
Diferencia entre ceras blandas y ceras de plástico
Por cera de plástico nos referimos al Plastidecor de Bic. La composición de la cera blanda es más grasas. Por eso, suelen traer un pequeño protector de plástico para no ensuciarse las manos. Las barritas de ceras Manley, por ejemplo, son muy cubrientes y opacas pero, si no se tiene cuidado, manchan las manos, la ropa, la mesa y la mochila. Los plastidecores son mucho más limpios pero son menos opacos; su capacidad cubriente es mucho más limitada.
Los trazos de las pinturas de cera blanda Manley son resistentes a la luz. Su composición permite mezclar los colores con facilidad y permite su aplicación en materiales porosos. Al no ser tóxicas son aptas para uso escolar. Son perfectas para rellenar siluetas y difuminar. Los Plastidecor son limpios y resistentes, no manchan las manos y tampoco la ropa; estas son sus cuatro ventajas principales. Se afilan fácilmente con un sacapuntas para lápiz de madera y se pueden usar a partir de los dos años.
