
¿Por qué comprar folios reciclados?
Al fabricar papel reciclado se usan menos fibras vírgenes de madera, la materia prima usada para elaborar papel de oficina blanco. En su elaboración también se reduce el consumo de energía: entre un 40% y un 64%, según la fuente consultada.
Comprar folios reciclados también tiene un impacto positivo en el volumen de residuos que acaba en los vertederos e implica un menor uso de productos contaminantes, tóxicos o nocivos para el planeta. Compatible con todos los tipos de impresión (láser y tinta), el folio reciclado no está reñido con una opacidad y nivel de blancura aceptables.
Diferencia entre papel reciclado, semireciclado y ecológico
Además del papel ecológico de celulosa virgen (blanco) y el reciclado, existen papeles semirreciclados que contienen un porcentaje de fibras recicladas procedentes en su mayor parte de residuos preconsumidor, en concreto, de recortes de papel vírgenes (sin imprimir) provenientes del proceso industrial. El resto de fibras, aproximadamente un 10% del total, proceden de restos posconsumidor, es decir, de papel usado que ha sido separado para su reciclaje.
Es importante tener claros estos conceptos. Un papel es reciclado cuando esta fabricado con restos y materias reutilizadas pre-consumidor o post-consumidor. Los folios son reciclables cuando se pueden reutilizar para fabricar nuevos artículos una vez que ha cumplido su ciclo de uso.
Para ello, es importante que se puedan separar fácilmente los distintos materiales que lo componen para reaprovechar cada una de sus partes o tratar de la forma adecuada aquellos componentes no reciclables. Por último, un producto se considera ecológico, cuando en su diseño y en su fabricación se ha tenido en cuenta el impacto ambiental y se han tomado las medidas necesarias para minimizarlo.
