
Qué tapas comprar para encuadernar
Las portadas y contraportadas son compatibles con todas las encuadernadoras de espiral o canutillo. Se fabrican en una diversa gama de materiales, texturas, grosores, colores y formatos. Las tapas para encuadernar flexibles se suelen usar como portada, las rígidas, como contraportada. Los formatos más comunes son el Din A4 (210 × 297 mm) y el A3 (297 × 420 mm).

Las portadas de plástico más baratas son las de polipropileno. Las de pvc son más resistentes. Las tapas de cartón, por su parte, son más gruesas y fuertes.
El grosor de las cubiertas para encuadernar se indica en micras (µ). Una cubierta delgada tiene unas 200 micras (0.2 mm), las más gruesas pueden tener unas 700µ (0.7 mm).

Tipos de portadas y contraportadas para encuadernar
Un elemento con el que juegan los fabricantes de portadas de encuadernación para ofrecer una mayor libertad a la hora de escoger el estilo de encuadernación es mediante la textura. Por ejemplo, las tapas flexibles para encuadernar de plástico pueden tener textura lisa, rayada u ondulada. Las tapas duras de cartón las hay lisas, rugosas y con textura símil piel. En cuanto a los colores, el plástico permite la opción de tonos incoloros y traslúcidos, como el ahumado.

También hay tapas para encuadernar mediante presión (sistema channel). El sistema de encuadernación de Leitz impressBIND es muy diferente al de otras encuadernadoras de papel: requiere unas cubiertas especiales. El grosor de la cubierta depende del número de hojas del documento. No hay que perforar el papel.
El sistema de encuadernación térmica permite encuadernar documentos sin necesidad de perforarlos. Se utilizan unas cubiertas o "carpetas" especiales con adhesivo en el lomo. La máquina de encuadernación funde el adhesivo mediante calor. El grosor de la carpeta depende del número de hojas que tenga el documento.
