Existen dos tipos de impresora de etiquetas: la de papel y la de cinta plástica. Aunque estas últimas tradicionalmente se han conocido más bien como rotuladoras (las maquinas manuales que marcaban la cinta en relieve aún se venden aunque apenas se utilizan ya). En cualquier caso lo que hay que tener muy claro es que tipo de impresora de etiquetas necesitamos.

Impresora de etiquetas Dymo LabelManager
Impresora de etiquetas Dymo LabelManager

 

Si vamos a utilizarla para hacer etiquetas de direcciones entonces las de papel son las adecuadas. Por otro lado si necesitamos que soporten la intemperie debemos optar por las de plástico. Pero por supuesto la decisión es mas compleja que eso. Veamos en que se diferencian exactamente.


¿Qué impresora de etiquetas comprar?

Se ha convertido ya en una tradición del siglo XXI. Cada vez que toca comprar un nuevo producto para nuestra oficina o para el hogar empresa hacemos un repaso por una larga retahíla de páginas web de las que extraer datos sobre las diferentes alternativas y comparar.

A veces el proceso puede llevar algo más de tiempo del que teníamos inicialmente previsto y eso dificulta nuestra decisión de compra. Afortunadamente decidir entre una impresora de papel o una rotuladora de cinta plástica no es tan complicado.

Rotuladoras de cintas plásticas

Primera cuestión: las etiquetas de formato cinta son estrechas. Rara vez las encontraremos más anchas de 15 ó 18 milimetros. Tienen una ventaja: su suporte plástico y las múltiples capas de que están formadas la hacen extraordinariamente resistente a los agentes metereológicos. Ni el sol, ni la lluvia ni el viento las estropean demasiado. Vamos que se pueden utilizar al aire libre sin miedo a que se borren o se despeguen del soporte.

Estas cintas se utilizan por ejemplo para etiquetar el número del ordenador, de la impresora o de los portátiles en las oficinas. También es habitual emplearlas para etiquetar estanterías y almacenes. Incluso hay quién las usa en los almacenes para rotular las carretillas de palets. Todo esto son aplicaciones perfectamente válidas para esta etiqueta. También sirven para etiquetar botes o cajas en la cocina o en el despacho. Revisteros, archivadores, carpetas, cuadernos. Puertas o despachos de hospitales, academias, colegios, instituciones públicas. Creo que son suficientes ejemplos. ¿Para qué no sirven? Para pegar en un sobre como etiqueta de direcciones. O para aquellos casos en los que se necesita que el soporte sea de papel (estas cintas son algo flexibles pero no tanto como el papel).

Combinación de colores y anchuras de cinta

Las impresoras de etiquetas de cinta nos permiten obtener una etiqueta en segundos. Tienen teclado tipo QWERTY. Igual que el ordenador. Estamos acostumbrados a él. En menos de medio minuto habremos tecleado el texto. Botón de imprimir y tendremos la etiqueta lista para pegar. ¿Pero qué cintas podemos cargar en la máquina?

Las hay de varios colores. Se pueden comprar con diferentes combinaciones de colores. Tanto del texto como del color de la cinta. Igualmente podemos elegir el ancho de la misma. Los más comunes son de 9 milímetros. Las hay también de 6 mm y de 12 mm. En el caso de las rotuladoras Dymo, el casette compatible es el Dymo D1. (Cada marca lleva su propio consumible).

Diferencias entre las rotuladoras de cinta

Ahora que conocemos las etiquetas en sí sólo nos falta saber en qué se diferencia un modelo de otro. Bueno pues lo principal es el tipo de alimentación (batería o pilas), la posibilidad de conectarla al ordenador y el tamaño de pantalla. Hay alguna cosa más. Velocidad de impresión o número de fuentes y estilos. Pero eso es todo. Si se va a utilizar mucho una impresora con batería de litio es más útil. Se recarga mediante cable USB.

Impresora de etiquetas de papel

No hay mucho que decir de ellas. Utilizan rollos de etiquetas con esquinas redondeadas de diferentes dimensiones. Algunas utilizan un rollo de etiqueta continuo que cortan a la medida deseada. Son un poco más caras que las rotuladoras de cinta. Ambas utilizan impresión térmica y no necesitan ni tinta ni tóner. Sólo los rollos de etiquetas.

Modelos como la Dymo LabelWriter 450 pueden conectarse al ordenador y permiten imprimir grandes cantidades de etiquetas en poco tiempo.