¿Qué son los lápices acuarelables?

Los lápices acuarelables son pinturas de madera que permiten recrear efectos artísticos parecidos a la acuarela pero a través de una técnica mucho más sencilla y rápida.

Lápices acuarelables

La cualidad de estos materiales de dibujo reside en el tipo de mina que contienen ─exteriormente son idénticos a los normales─, soluble en agua, que permite su retoque posterior con un pincel húmedo.

¿Cómo se utilizan los lápices acuarelables?

Pintar con lápices acuarelables es algo que está al alcance de cualquiera: niños, pintores principiantes y artistas experimentados. Existen dos técnicas de aplicación:

  1. Retocar el dibujo cuando éste está terminado
  2. Humedecer el papel o el lienzo antes de comenzar a pintar

La primera técnica es muy sencilla, sólo se ha de colorear la lámina como si se tratara de lápices de colores normales: en definitiva se trata sólo de otra técnica artística seca. Posteriormente con la ayuda de un recipiente con agua y uno o varios pinceles se retoca el dibujo y se disuelven los trazos de color mezclando los tonos entre sí. Se crea así una pintura lavada que tiene efectos artísticos que recuerdan a la acuarela. Pero sin la enorme destreza que estas requieren para poder ejecutar una obra con acabado correcto.

La otra técnica artística que puede llevarse a cabo para el acuarelado de dibujos es el humedecimiento previo de la lámina o lienzo. En este caso se moja primero el soporte, cuando pintemos observaremos cómo se derrite poco a poco la mina soluble en agua del lápiz añadiendo pinceladas de color difusas.

¿Qué papel es adecuado para pintar con lápices acuarelables?

Puesto que antes o después, según la técnica escogida, incorporaremos agua en nuestra obra es importante seleccionar un papel de dibujo de alto gramaje que no se ondule y resista bien la humedad. Lo mejor sería emplear un papel especial de acuarela de al menos 240 gramos cuya composición contenga fibras de algodón.