¿Cómo disolver el adhesivo de contacto cuando ha perdido su fluidez?

La cola o adhesivo de contacto es un pegamento que pierde con relativa rapidez sus propiedades, sobre todo cuando dejamos destapado durante mucho tiempo o si el envase no sella de forma hermética.

Cuando se ha evaporado una buena parte del disolvente la cola de contacto queda prácticamente inservible pues se vuelve demasiado rígida y no hay manera de extenderla. ¿Cómo se puede recuperar su fluidez?

Cola de contactoUtiliza disolvente universal para recuperar la cola de contacto

Siempre que la cola no se haya quedado como la suela de un zapato podrás recuperar su consistencia inicial aportando disolvente universal (el que utilizan los pintores para diluir esmaltes, pinturas lacadas, etc.).

Estoy dando por hecho que tienes el adhesivo de contacto en formato lata. En formato tubo no es posible pues no se puede añadir el disolvente (a menos que lo extraigas y lo pases a otro recipiente). Afortunadamente el pegamento en tubo no se estropea con tanta fácilidad porque enseguida se tapa y no queda tan expuesto al aire.

Para recuperar el adhesivo simplemente vierte una parte de disolvente en el bote de pegamento y, muy importante, déjalo actuar. No esperes que se ablande inmediatamente, le puede llevar 5 ó 10 minutos hacer efecto.

¿Cúanto disolvente hay que utilizar?

Depende de la cantidad de pegamento que quieras ablandar. Puedes hacerlo a ojo. Añade una parte, déjalo actuar y comprueba el estado pasados unos 15 minutos. Sí aún no tiene la consistencia adecuada añade más disolvente.

Como medida orientativa puedes empezar añadiendo una parte de disolvente por cada diez de pegamento. También depende del grado de viscosidad que tenga. Necesita más disolvente cuánto menos sea su fluidez. Pero recuerda que a partir de cierto punto el pegamento de contacto es irrecuperable.

¿Cómo reparar cuadernos de espiral o libretas grapadas?

No es extraño que las hojas de las libretas grapadas se acaben soltando, especialmente las centrales, con el paso del tiempo. Lo mismo sucede con los cuadernos de espiral, especialmente cuando se transportan en la mochila pues el gusanillo se deforma y las anillas se abren. Afortunadamente ambos problemas se pueden reparar de forma muy sencilla.

¿Cómo reparar una libreta grapada?

Generalmente, en las libretas grapadas las hojas que más se estropean son las centrales. El paso de las hojas va desgastando el pliegue del papel hasta que finalmente se rompe.

Libreta grapada

Aunque el resto de la libreta permanece unida una o varias de las hojas centrales quedan sueltas. Como el papel está roto la única reparación posible pasa por poner una grapa nueva un poco más arriba o más abajo.

Si contamos con una grapadora de cuadernos, es algo que podemos dejar solucionado en diez segundos. Si sólo tenemos una grapadora convencional tampoco hay problema pues existe una alternativa muy sencilla.

Grapadora

El procedimiento es el siguiente:

  1. Abrimos la libreta por la mitad
  2. La colocamos boca abajo sobre una gruesa lámina de corcho, porexpán, goma eva, etc.
  3. Retiramos la grapa anterior con un quitagrapas
  4. Situdamos la grapadora sobre el pliegue del cuaderno, la posicionamos unos milímetros por encima o por debajo del espacio que ocupaba la grapa extraida.
  5. Grapamos firmemente, la grapa tiene que atravesar el papel y clavarse en el corcho o la goma EVA.
  6. Damos la vuelta al cuaderno y con la ayuda de un destornillador, moneda, llave, o lo que tengamos a mano plegamos la grapa hacia dentro.

Así de simple es reparar una libreta grapada con hojas sueltas.

¿Cómo reparar un cuaderno de espiral metálica?

Los cuadernos con auténtica espiral metálica rara vez dan problemas ya que las hojas no se pueden salir a menos que se rompan.

Los que sí presentan problemas son los del gusanillo o espiral tipo Wire-O.

Cuaderno espiral Wire-OEn un cuaderno Wire-O aunque el gusanillo está compuesto por una sola pieza de alambre continuo, eśte no forma una verdadera espiral sino que tiene una serie de anillas en las cuales se insertan las hojas y se cierran mediante presión en la fábrica de cuadernos.

Un problema típico de este tipo de gusanillo de encuadernación es que al llevarlo en la mochila, como consecuencia de los golpes y el roce sus anillas se separan. En ese momento las hojas se escapan de las anillas.

Alicates de puntasPara repararlo tan solo necesitamos unos alicates de puntas. Introduciremos las hojas de nuevo en las anillas. Después cerraremos una a una cada una de las anillas que tengan una separación excesiva con la ayuda del alicate.

De esta forma tan sencilla habremos reparado nuestro cuaderno.